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BITÁCORA 001
Antes del café, ya existía Blue Monkey Una historia sobre un nombre de infancia, una obsesión que llegó después, y dos iniciales que le dieron un nuevo significado. Mucho antes de pensar en café, Bernhard ya tenía un nombre para algo que todavía no existía. Blue Monkey. De niño imaginaba negocios, empresas, proyectos que algún día crearía — y cada vez que necesitaba ponerles un nombre, volvía al mismo. No había estrategia detrás, ni estudio de branding, ni siquiera café. Solo


BITÁCORA 002
El café tenía un nombre. Jhonny. Viajamos a Villa Rica para acercarnos al origen de nuestra primera expedición, y encontramos algo más importante que una ficha técnica. En una bolsa de café caben muchos datos: Villa Rica, 1,450 msnm, Caturra, lavado. Son importantes — ayudan a entender lo que se está tomando. Pero faltaba uno. Jhonny Vidurrizaga. Porque antes de convertirse en los granos que molemos cada mañana, este café estuvo aquí: en una finca, en plantas de café, en las


BITÁCORA 003
Tal vez la mañana no necesitaba ir más rápido A veces cambiar el café cambia algo más pequeño, y más importante: la manera en que empiezas el día. Suena la alarma. Miras el teléfono. Mensajes, correos, pendientes. Te levantas — y antes de darte cuenta, el día ya empezó sin ti. El café entra fácil en esa misma lógica: botón, taza, salir. Durante mucho tiempo, para muchos de nosotros, esa fue toda la relación con él. Necesitábamos café. No necesariamente queríamos disfrutarlo.
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