BITÁCORA 002

Actualizado: 14 ago
El café tenía un nombre. Jhonny.
Viajamos a Villa Rica para acercarnos al origen de nuestra primera expedición, y encontramos algo más importante que una ficha técnica.
En una bolsa de café caben muchos datos: Villa Rica, 1,450 msnm, Caturra, lavado. Son importantes — ayudan a entender lo que se está tomando. Pero faltaba uno.
Jhonny Vidurrizaga.
Porque antes de convertirse en los granos que molemos cada mañana, este café estuvo aquí: en una finca, en plantas de café, en las manos de alguien que conoce esta tierra mucho antes de que nosotros conociéramos su café.
Villa Rica
Viajar al origen cambia la manera de mirar una taza. De pronto, palabras que normalmente ocupan una línea pequeña en una etiqueta empiezan a tener paisaje. La altitud deja de ser un número, el proceso deja de ser una palabra, el origen deja de ser un punto en un mapa.
Nuestra primera expedición nos llevó a Villa Rica, donde Jhonny cultiva el Caturra que hoy forma parte de Blue Monkey. Caminar por su finca fue acercarnos a todo lo que normalmente ocurre lejos de quien finalmente prepara el café: las plantas, los frutos, la cosecha, el trabajo detrás de cada etapa. Y, sobre todo, la persona detrás de todo eso.
Conocer de dónde viene
En specialty coffee se habla mucho de trazabilidad. Para nosotros empezó a significar algo más simple: poder mirar hacia atrás y saber de dónde vino lo que tienes delante. No solo el país, no solo la región — también quién estuvo detrás.
Por eso el nombre de Jhonny aparece en Expedición 01. No como un dato técnico ni como una historia añadida para hacer más bonita una bolsa. Aparece porque forma parte del café.
Expedición 01
Cuando regresamos de Villa Rica, los datos seguían siendo los mismos: 1,450 msnm, Caturra, lavado, caramelo, chocolate, miel, higo. Pero ya no los leíamos igual. Ahora tenían un lugar, una historia, una familia, un nombre.
Jhonny Vidurrizaga.
Quizás eso sea lo que buscamos cada vez que hablamos de una expedición: no solo encontrar un café extraordinario, sino acercarnos lo suficiente para entender qué —y quién— hay detrás de él.


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